Las Asociaciones y la nueva Ley del Impuesto de Sociedades

 

Una de las consecuencias que ha pasado más desapercibida de la aprobación de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, es la obligación de presentar declaración por parte de las asociaciones y clubes.

 

Todas las entidades jurídicas, tales como asociaciones, clubes, comunidades; además de las sociedades, estaban sujetos al Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo la anterior ley indicaba en su artículo 136 lo siguiente:

 

“No obstante, los citados sujetos pasivos no tendrán obligación de presentar declaración cuando cumplan los siguientes requisitos:

a) Que sus ingresos totales no superen 100.000 euros anuales.

b) Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas sometidas a retención no superen 2.000 euros anuales.

c) Que todas las rentas no exentas que obtengan estén sometidas a retención.”

 

Por tanto la mayoría de pequeñas asociaciones no tenían que presentar este impuesto. Sin embargo el redactado de la nueva ley en su artículo 124, en vigor desde el ejercicio 2015, “olvidó” esta excepción. Por tanto todas las asociaciones y clubes deberían presentar el impuesto para todos los ejercicios que se cierren a partir del uno de enero de 2015.

 

Sin embargo, y ante la presión a la que se ha visto sometido el gobierno, ha introducido de nuevo el artículo pero dejando el límite en 50.000 €, en vez de los 100.000 €. La modificación, introducida en la ley segunda oportunidad, deja los otros dos requisitos iguales.

 

El principal problema para estas entidades será el deber de llevar una contabilidad de acuerdo con el artículo 120: “Los contribuyentes de este Impuesto deberán llevar su contabilidad de acuerdo con lo previsto en el Código de Comercio o con lo establecido en las normas por las que se rigen.”

 

Y esta contabilidad deberá diferenciar claramente aquellas actividades exentas de las que no lo son. Y aquí está el truco. Casi todas las entidades de este tipo realizan actividades que por su naturaleza son exentas (es decir no están obligadas a tributar), tales como las cuotas de socios o donativos. Pero también tienen actividades que pueden considerarse de carácter económico, tales como merchandising o torneos. De esta manera Hacienda va a tener conocimiento de estas actividades que hasta ahora quedaban “ocultas” en la no declaración. De esta forma todas estas entidades declararan de acuerdo con el capítulo XIV del Título VII como entidades parcialmente exentas.

 

Por tanto, a nuestro humilde entender, las motivaciones del legislador para marcar esta obligación son:

  • Obligar “de facto” a que muchas operaciones que hasta hoy se realizaban “sin factura”, porque no nos deducimos el IVA, se regularicen correctamente para poder presentar correctamente la contabilidad en caso de inspección.
  • Tener información del volumen de cada entidad para realizar inspecciones que permitan aflorar la parte de actividades económicas que deben tributar por IVA y IS.

 

No es que antes no existieran estas obligaciones, pero pasaban desapercibidas para el fisco.

 

Todo ello conlleva un importante aumento de las obligaciones de estas entidades y en Unigest te explicamos cuáles son y cómo afrontarlas de forma ágil y económica. 

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