Simplificación de los contratos de trabajo

Contrato de trabajo

Con la llegada del nuevo año ha entrado en vigor la simplificación de los modelos de contratos de trabajo. De los 42 modelos que existían se ha reducido a 4: indefinido, temporal, de formación y aprendizaje, y en prácticas. Esta medida que sigue las recomendaciones de la Unión Europea se queda pero, en una medida de simple maquillaje.

¿Dónde está la trampa? Pués que la norma no supone ningún cambio en la legislación de los contratos, sino simplemente en juntar los 42 formularios anteriores en 4. De esta manera, el contrato indefinido que tenía 2 páginas ¡pasa a tener 21! En realidad por tanto no es más que una simplificación en el número de formularios, pero hace más farragosa la tramitzación de cada modelo. De hecho estso cuatro eran los que se usaban en el 95% de las ocasiones.

Para facilitar la tramitación, el ministerio ha creado un asistente virtual que sirve de guía para el empresario y le informa en cinco pasos del tipo de contrato que mejor se adapta a sus características.

Veamos que características tiene cada contrato:

 

Contrato indefinido:

El contrato indefinido es aquél que se concierta sin establecer límites de tiempo en la prestación de los servicios, en cuanto a la duración del contrato.

Pueden existir bonificaciones para determinados colectivos (a establecer por el ministerio), pero solo se podrán bonificar aquellas empresas que no tengan ningún tipo de deuda con la Seguridad Social o Hacienda.

Este contrato puede celebrarse a tiempo parcial, pero habrá que informar de las horas efectivamente trabajadas.

Dentro de este tipo de contrato, se mantienen las diversas variantes como el de apoyo al emprendedor introducido con la reforma laboral de 2012, que cuenta con un periodo de prueba de un año durante el que no se paga indemnización por despido (aunque las primeras sentencias judiciales no dicen lo mismo).

 

Contrato temporal:

El contrato temporal es aquél que se concierta con límites de tiempo en la prestación de los servicios, en cuanto a la duración del contrato. Este tipo de contrato tiene una duración máxima de tres años, ampliables a cuatro según sectores (marcados por convenio colectivo). Dentro de este tipo están los  contratos de obra o servicio determinado, contrato eventual por circunstancias de la producción y el contrato de interinidad. O sea, como antes, pero todos en un solo formulario.

 

Contrato de formación y aprendizaje:

El contrato para la formación y el aprendizaje tiene por objeto la cualificación profesional mediante un mix de trabajo y estudio. Se podrá celebrar con trabajadores mayores de 16 años y menores de 25 (30 años hasta que la tasa de desempleo se sitúe por debajo del 15%), que carezcan de la cualificación profesional reconocida por el sistema de formación profesional para el empleo o del sistema educativo requerida para concertar un contrato en prácticas para el puesto de trabajo u ocupación objeto del contrato.

La duración mínima del contrato será de un año (o seis meses según convenio colectivo) y la máxima de tres años.

 

Contrato en prácticas:

Este modelo podrá concertarse para los que dispongan de un título universitario de grado medio o superior o títulos oficialmente reconocidos como equivalentes. No pueden haber  transcurrido más de cinco años (siete en casos de discapacidad), desde la terminación de los estudios. Los requisitos de edad son los mismos que el contrato de formación y aprendizaje.

 

A todo ello echamos en falta el contrato de “comida y techo” que es a donde se dirige el país a marchas forzadas.

 

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